¿Vivir de las apuestas?

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Trabajar largas horas en uno de los espacios industriales más grandes de la Ciudad de México puede resultar una labor titánica y en la que en algún momento podrías llegar a querer desistir, buscar un nuevo empleo o, mejor aún, iniciar tu propio negocio. Algo así me pasó a mí hace unos meses. Ya estaba harto de trabajar casi 11 horas diarias, descansando sólo un día entre semana y sin poder ver a mi familia el tiempo que desearía. Así que comencé a buscar algún  trabajo que me permitiera mejorar mi calidad de vida, pero en el transcurso de dicha búsqueda me encontré con un amigo, quien me recomendó que invirtiera en apostar, que se podía vivir bien de ello, sólo que debía buscar uno de los llamados ‘tipsters’, que son las personas que te enseñan a apostar y te guían para que incrementes tu banca, obviamente con una remuneración económica. La verdad que fue una oferta tentadora, ya que me recomendó a su ‘gurú de las apuestas’, quien le hizo aumentar su banca de 25 mil pesos con los que inició a 95 mil en tan sólo seis meses. ¿Quién no iba a querer entrar al juego?

La verdad es que estuve analizando si me metía o no por un buen tiempo, pese a las insistencias de mi amigo, pero nunca me ha dado buena vibra el bajo mundo de las apuestas. Un par de veces lo hice a través de las aplicaciones sin obtener alguna ganancia, pero también sólo ingresaba montos de 100 pesos cuando mucho. Después de mes y medio me dejé seducir por el dinero y contacté a mi amigo para que me pusiera en contacto con su tipster, pero me topé con una nada grata sorpresa. Mi amigo me contó que perdió todo su dinero, que no me metiera porque podía ser una estafa como la que le hicieron a él y por la cual estaba metido en una disputa legal tremenda. Resulta que su supuesto gurú vació de alguna forma sus bancas, algunos tuvieron la grandiosa idea de retirar sus ganancias y otros, como mi amigo, prefirieron dejarla ahí para no gastársela hasta tener más. De pronto el tipster desapareció, eliminó los grupos de whatsapp, llevándose una tremenda fortuna, tanto por lo que les cobraba con el paquete Premium, más las ganancias que tenían en sus bancas sus distintos clientes.

Agradecí tremendamente el ser una persona indecisa y un poco temerosa con lo desconocido. Fue como si el destino estuviera de mi lado para salvarme de cometer uno de los peores errores de mi vida. Con esto que les cuento no es para que le teman a inscribirse a grupos con tipsters, pues después de hacer una investigación, sé que hay unos que se dedican a ello y llevan muchos años en el mercado, por lo que son considerados confiables, pero no lo hagan con cualquier persona, ya que la ambición y la avaricia podría llevarlos a tener una deuda muy grave y de la cual les costará trabajo salir. Mucho ojo con quién invierten su dinero.