La Oportunidad en Puebla

Sharing is caring!

Hace unos días fui a una celebración del 5 de mayo cerca de la clínica mayúsculo de antígeno prostático donde una gran tequilera patrocino una fiesta enorme donde hubo mariachis y tequila gratuitos para los que hayan sido invitados. Esta fiesta fue una conmemoración  de la Batalla de Puebla un episodio que se quedo tatuado en la historia de nuestro país por la grandeza del momento, un momento que yo siempre he dicho que es el día mas importante de la historia mexicana. Sin embargo,  este momento no es lo que  el gobierno le pinta a la gente quienes piensan que así se le gano la guerra a los franceses.

La Batalla de Puebla es un momento en nuestra historia típico de la esencia política mexicana donde se deja escapar una oportunidad de oro para conseguir un logro de verdadera importancia de talla mundial. Este episodio de nuestra historia demuestra muy bien las enormes fallas que siempre ha habido en  el aparato administrativo de este país quienes siempre se concentran en lo que no se deben de concentrar e ignoran lo que no deben de ignorar, por ser un aparato descompuesto en toda la extensión de la palabra.

En primer lugar debemos de entender que la invasión francesa solo fue posible debido al típico caos que se vivía en México, un caos que no ha cambiado. Este caos era producto de las Guerras de Reforma entre conservadores y liberales quienes nunca pudieron llegar a una solución productiva. Debido a esta división ideológica y política los franceses pudieron llegar hasta la ciudad de Puebla por la antigua ruta de Hernán Cortes con tan solo cinco mil hombres en armas, algo que jamás habría sido posible de haber estado el país en estado de armonía o lo más armonioso posible, ya que de haber sido así, se hubiera enfrentado a los franceses 20 veces de ser necesario con 30 mil hombres en el campo en cada batalla.  En vez,  el ejército de oriente de Zaragoza tuvo que enfrentar al enemigo invasor con tan solo cinco mil hombres, atrincherados dentro de los fortines de Loreto.  Es necesario entender, que la defensa de los fuertes en Puebla solo fue posible debido a que una regla básica de la guerra es que un ejercito que asalta una posición fortificada requiere al menos del triple de hombres que los que hay en la defensa.

Al ganarse la batalla de Puebla,  el ejército francés –contrario a lo que se dice- no estaba derrotado por completo y se retiro en buen orden sin dejar enfermos ni muertos sin enterrar ni tampoco armamento o equipo de tras. Si el ejército de oriente hubiera hecho una persecución completa tres días después de la batalla, se les hubiera destruido en el momento y la victoria mexicana hubiera sido completa. En vez, el gobierno de Juárez no destino recurso alguno para el ejército de Zaragoza por lo que se hizo una gran demora. Cuando finalmente se lanzo la ofensiva por parte del general Ortega sus tropas fueron sorprendidas mientras dormidas cuando deberían de haber estado alerta y se les aniquilo. En ese momento llegaron 30 mil franceses de refuerzo quienes tomaron no solo Puebla sino la capital del país.